Israel Cevallos Duarte el ejecutor de Mariana.


La historia de la carrera de un “ministerial que crece gracias a la corrupción mientras la vida de Mariana se convierte en un infierno.

En 2001 Israel Cevallos Duarte, llega a la vida de Cruz Mariana Loyo Ortega, cuando él trabajaba en un gimnasio. Con un embarazo de una relación anterior y 19 años, ella y él se enamoran e inician una relación. Mariana tiene una hija y él la adopta como suya. Todo parece marchar bien.

A los dos años de relación, Mariana queda embarazada. Sin embargo, Israel ya no es el mismo de antes. Los fines de semana, regresa a casa alcoholizado y le propina golpizas. Ella sufre ataques de pánico, preclamsia y él le prohibe llorar. Retener el llanto le genera falta de aire y otros sintomas que derivan en que el parto se acelere y tratando de ir al hospital, a dos cuadras de distancia de su casa, nace su segunda hija a los seis meses y medio de gestación. Cinco años después nace la más pequeña.

Pese a los golpes y la violencia psicológica que Israel ejerce sobre ella, Mariana continúa con él.

En 2008, Israel empieza a trabajar como maestro de inglés en la Academia de Policía que se encuentra en el Bordo de Xochiaca, recomendado por la magistrada Rocío Alonso Ríos, quien actualmente labora en el (Tribunal de lo Contencioso Administrativo) y es muy cercana al gobernador priista Eruviel Avila.

Ni su pasado delictuoso en sus años de universitario, ni la detención por portación de armas y violencia intrafamiliar contra su mamá que lo llevaron a estar preso en el reclusorio norte, le impiden formar parte del cuerpo de policía. Curiosamente, sus antecedentes penales desaparecen.
En 2009, cuando Israel se desempeña como instructor, un comandante lo ayuda para que ingrese a la policía judicial, ahora policía ministerial. Su carrera sube mientras la vida de Mariana se convierte en un infierno.
El prepotente agresor empieza a salir cada fin de semana a emborracharse. Se desaparece durante días y cuando regresa, violenta a Mariana. La lastima, la humilla, la sobaja diciéndole que ella no es nadie. La obliga a sostener relaciones sexuales y después le pide perdón.
En una ocasión, la encierra en su casa. En otra, la golpea con la cacha de la pistola reventándole el pómulo derecho de la cara y la arroja contra una puerta provocándole una herida de aproximadamente diez centimetros.
Mariana sale de su casa con la intención de interponer una denuncia ante las autoridades de Nezahualcóyotl. Pese a ir ensangrentada y lastimada, no le levantan la denuncia con el argumento de que no hay médico legista.
Sin la denuncia, Mariana se da cuenta de que no podrá parar la violencia de Israel. Recuerda sus palabras, cómo tantas veces se jactó en su cara que jamás podría hacer algo en su contra.
No obstante, regresa a casa, toma sus cosas y junto con sus niñas, con toda la firmeza de dejarlo, Mariana se refugia en la casa de sus padres. Ante esa situación, Israel utiliza la violencia económica para presionarla. En lugar de darle dinero para el sostenimiento de sus hijas, la amenaza diciéndole que, si no regresa con él, le sembraría drogas a su familia.
Israel es quien llega a vivir a casa de la familia de Mariana, quienes pronto se dan cuenta de cómo ella es violentada por él y hasta la acusa de “puta” y acostarse con todos, hasta con su propio hermano.
En 2014 En ese tiempo Israel empieza a trabajar con un comándate de apellido Álvarez y al regresar a casa, la insulta y la denigra. “yo puedo tener a la mujer que quiera, “no sé qué hago contigo”. Con esas palabras, la ofende, la humilla.
Avergonzada, Mariana acepta que era un círculo del que no podía salir por más que quisiera.
Nuevamente, le exige que se vaya de su casa. Él lo hace. Sus primos, primas y tías empiezan a frecuentarla. En una fiesta con sus primos quienes tocaban en un grupo musical, ella se toma varías fotos con ellos y sus amigos. Israel se da cuenta y la empieza a buscar. La convence de verlo y sin que se diera cuenta, le roba el celular.
A las 4 de la mañana, llega a casa de Mariana usando su arma de fuego, gritándole que era una puta, que la iba a destruir y no sabía con quién se había metido.
Israel se convierte en un peligro hasta para los vecinos. Cada vez que lo veían agresivo, llamaban por teléfono a la policía y cuando éstos llegaban, en lugar de intervenir y llevárselo detenido, saludaban a Israel: “qué pasó jefe”. Cuando ella les insistía, le respondían: “no jefita, mire si ahorita nos lo llevamos, va a perder tiempo, ni le van a hacer nada, y es pura pérdida de tiempo”.
Cuando había momentos así, el comandante a cargo, intervenía, tomaba del brazo a Israel y lo subía a su flamante Hummer para que se fuera. Aunque ya no iba a su casa, la molestaba por teléfono o le mandaba mensajes intimidatorios para que regresara con él, pues de no hacerlo, metería a alguien de su familia, acusándolos de tener drogas o de ser rateros.
En 2015, Israel utiliza a su “brazo izquierdo” de nombre Rogelio García Cotero, para amedrentarla. Este hombre la vigila e inclusive intenta llevarse a las niñas de la escuela donde estudiaban.
Ante esa situación, Mariana lo demanda civilmente por la pensión alimenticia. Israel aceptó cederle la guarda y custodia de las niñas. Frente a la insistencia de los funcionarios que lo cuestionan cómo es que ha tenido una Hummer y poseía una camioneta BMW, con un sueldo de funcionario público, Israel se defiende con el argumento de que se dedica a la compra y venta de autos.
En una ocasión, el juez que lleva la denuncia civil le pregunta a Israel cuando podía ver a las niñas. Israel responde que sabe con certeza qué días puede verlas porque no tenía descansos, pues su trabajo como “ministerial así era, impredecible”.
El juez le hace saber que puede verlas una vez al mes o cada quince días, pero debe avisarle a Mariana dos días antes. Pero a Israel, la ley le importa un comino.
Al poco tiempo, llega sin avisar y le exige que le pase a las niñas. Ella le responde que el juez había dicho que avisara con tiempo, él le contesta: “pásame a las niñas, a mí me vale madre, todo eso me lo paso por huevos, además a mí nunca me van a hacer nada”. Mariana intenta persuadirlo y le comenta que las niñas están muy alteradas y no quieren salir con él, eso lo enfurece.
Ante su agresividad, Mariana comienza a grabarlo, pero él le arrebata el celular, la jala del cabello, saca la pistola que tenía debajo del asiento y le pega con el arma. Mariana logra zafarse, le quita la pistola y el celular.
Tras la agresión, va al palacio municipal. Lastimada, raspada de las piernas, con el golpe de la pistola en la cara, intenta denunciarlo. Los ministerios públicos la ignoran y momentos después, ella graba con el celular cómo Israel negocia con los sujetos para que nada ocurra. Desesperada, sale del lugar y corriendo detrás de ella, él la vuelva a agredir e intenta subirla a un auto, pero logra escapar.
Un nuevo episodio de violencia la obliga a huir. Un amigo le renta una casa en Tecamac. Ella se muda ahí, pero al poco tiempo Israel la localiza regresa a la casa y la vuelve a agredir, le arrebata la blusa y la tira a la cama. “ahorita te lo voy a hacer como te lo hacen” le dice. Después, la golpea salvajemente, la escupe, la insulta, la viola.
En enero de 2017 a diario le decía “estas muy vieja, no vales nada”, después de eso le hizo una llave que le cortaba la respiración se le hicieron derrames en los ojos por la falta de oxígeno desesperada Mariana se corta la muñeca ya no quería saber nada, no había manera de salir de ese círculo de violencia, se sentía cada vez más sumergida, el empieza a grabarla, burlándose de ella, “ya estas morida”, “ya te moriste” , le hablan en ese momento de la inmobiliaria donde había comprado una casa que le costó dos millones de pesos.
Mariana tuvo que limpiar toda la sangre que cuando Israel la jaloneaba, así herida y con la sentencia de que limpiara todo ese desmadre, que cuando regresara no quería ver todo manchado, Mariana ya estaba mareada, la herida se le estaba infectando, cuando el la llevó al médico, el médico cuestionó que le había pasado y el rápidamente contestó que ella se había cortado; el Doctor no cuestionó más Israel para imponerse cargaba la placa en el pecho.
Durante un mes Mariana intenta recuperar las niñas vuelven a la escuela, todo tipo de violencia eran el pan de cada día, la insultaba, la golpeaba, la robaba le quitó la tarjeta donde le depositaban la pensión de sus hijas, Israel dejo que se acumularan quincenas, la llevó al banco. “casi como secuestrada, hasta el cajero me veía y me preguntaba si llamaba a la policía” –Israel contesto “venimos a reponer una tarjeta y a recoger el dinero”.
Las pequeñas sobre todo la mayor de 12 años era testigo de las agresiones a su mamá, inclusive en esa ocasión se dirigió a ella “tu mamá es una puta, sabes con cuantos gueyes se acuesta tu mamá” a la niña le dijo que era la que le tapaba las puterías a su mamá le dijo que era igual de puta que su mamá; intentando protegerlas porque estaba diciendo leperadas muy ofensivas Mariana las mete a la recamara en ese momento Israel nuevamente amenaza “ahorita le voy a hablar a mi amiga del DIF porque eso que estás haciendo es un delito”;
No, no lo es solo las estoy protegiendo para que no te escuchen contestó la temerosa madre; una vecina escuchó y le dijo que ya lo denunciara le comento que cualquier cosa las niñas se fueran a su casa; no las dejo ver televisión para que se calmaran, las encerró en una habitación, no tenía dinero para comer, las mantuvo ahí de jueves a martes, en ese momento Mariana llama a la línea de protección a la mujer, solo le dijeron que se calmará, le llamó a locatel, se metió a Facebook y por esa vía en la página de Eruviel Ávila empezó a pedir ayuda intervinieron empleados de contraloría, de gestión del gobierno le dieron números y ella les hizo saber del temor que tenía porque nadie  le ayudaban aunque les decía que estaba encerrada; incluso les hizo saber todo lo que Israel tenía ahí en esa casa drogas, tiene cosas que se queda un carro robado con todo y factura, les hizo saber que la tenía amenazada de que si se iba la acusaría de que ella se había robado ese auto un Renault Fluenceta Privilage; “muerta de hambre, ratera, te voy a meter a la cárcel”
El 28 de febrero de 2017 Mariana se armó de valor salió de la casa antes le dijo a su hija que guardaran ropa, que lo iba a denunciar; nuevamente acudió a la Agencia que le correspondía en esta ocasión en el municipio de Tecamac, al llegar les hace saber que quiere poner una denuncia por violencia intrafamiliar, que tenía la rodilla dislocada, les hizo saber que quería salir de su casa para salvar su vida y la de sus hijas; respuesta su nombre Mariana lo da, el de su esposo Israel Cevallos Duarte, le hizo saber que era policia ministerial, le pide que tome asiento; “siempre me dicen que tome asiento y no levantan la denuncia” “no se preocupe ahorita el tomamos la denuncia”, espera más de media hora.
De pronto recibe una llamada de su pequeña, “mamá mi papá ya está aquí, está sacando las cosas de la bolsa, está aventando todo y dice que vengas, que si te fuiste de puta”; Mariana le hace saber a la Ministerio Público lo que acaba de darle a conocer su hija la respuesta; – “Vaya a su casa y regrese”, Mariana insiste, “No si me salgo así él me va a acusar de algo” – “No, no le va a pasar nada”.
Antes de que ella llegará Israel tomó un horno de microondas que había comprado Mariana con la pensión para sus hijas, lo metió al auto robado, cremas, perfumes originales que se quedaba de operativos, armas, y se fue; pensaron que se había ido, las amenazas ahora eran para las niñas “márcale a tu mamá dile que regrese o ahorita las llevo a un orfanato, les hizo saber que metería a su mamá al reclusorio”
Mariana retorna a casa, él enfurecido estaba afuera esperándola; la exigencia de la madre “déjalas en paz”, Israel nuevamente la amedrenta acusándola de haberle robado un arma.
La desesperada mujer una vez más solicita apoyo de la policía municipal los cuales nunca llegaron; Israel prepotente y cínico “aquí los puedo esperar, yo me los paso por la verga, a mí no me van a hacer ni madres, yo soy el chingón, tú no sabes con qué tipo de gente estás, si quiero te desaparezco, y aunque te vayas, te voy a buscar y te voy a meter a la cárcel, yo te puedo acusar de lo que quiera”.
Mariana intento poner la denuncia nuevamente la respuesta en la Agencia del Ministerio Público, “que cree no hay sistema”, Mariana replica “no entiende que me va a matar” la respuesta nuevamente “No le va a pasar nada” “venga mañana y le tomo la denuncia”.
Ante la negativa y decidida; Mariana junto con sus pequeñas, toma, ropa, artículos personales, la laptop propiedad de su hija mayor, una lavadora, tres sillas y una bicicleta,
El 2 marzo nuevamente regresa a la agencia a intentar poner la denuncia; la respuesta de la Ministerio Público “ya no la puede poner, porque pasaron más de 24 horas y además ya se salió del domicilio”. Quiero poner entonces una denuncia para que él no se acerque a mí; “Váyase a Neza porque allá vive” En el municipio de Nezahualcóyotl una vez mas no se la tomaron “no se le puede tomar, hasta que el vaya a su domicilio y le haga un escándalo”.
Nuevamente en la casa paterna, viviendo sola porque su familia completa esta fuera del Estado de México, Mariana no dormía, le daba miedo salir a la calle, vivía en constante zozobra, en una ocasión intento ahorcarse; se siente inservible para sus hijas, no puede recuperar su vida; sufría ya del Síndrome de Estocolmo. La niña mayor no pudo más, el estrés era demasiado ya tenía un problema de nervios y se fue con sus abuelos, a diario habla con su mamá la pequeña quiere denunciar a su papá, no se lo recomiendan.
Apoyada por una mujer en quien Mariana confió  después de llevarla  de un lado a otro, a la agencia de San Agustín, a Ecatepec, terminan en Toluca,  ahí frente a Mariana estaban; La maestra Dilcya Samantha García Espinoza de los Monteros, Subprocuradora para la Atención de Delitos Vinculados a la Violencia de Género y la Licenciada Irma Millán Fiscal de Feminicidios en el Estado de México, quienes la escucharon; le dijeron que no se preocupara que ellas se encargarían de protegerla, le prometieron total secrecía “vas a ver cuándo este cabrón se dé cuenta es porque lo van a estar deteniendo; confía en nosotras, te vamos a ayudar”
Finalmente le toman la denuncia el 20 de abril de 2017 en Toluca, inician los peritajes; sorpresivamente después de semanas sin molestarla; Israel empieza a llamarla; cansada Mariana contesta.
Israel lo sabe todo tuvo acceso a la carpeta después de que La Subprocuradora Dilcya le hiciera saber a sus superiores; enfurecido le hizo saber que estaba haciendo sus chingaderas, que Mariana jamás podrá hacerle nada, porque lo protege su jefe; una vez más la re victimización.
Mariana fue sacada de su casa siendo expuesta por la mujer que “la ayudaba” a encontrar justicia, a las 21:00 horas, lloviendo y con su pequeña de 7 años. para ser enlazada vía telefónica con Irma Millán y la Subprocuradora Dilcya, quienes le respondieron… Que se calmara que no iba a pasar nada; que total cuando le tocara pues le iba a tocar.
La mujer se sintió nuevamente desprotegida, vulnerada, desvalorizada cuando quien resguarda la integridad de las mujeres en la capital del feminicidio Dilcya, le hace saber “Sí, él ya sabe yo hablé con su jefe al otro día de que te conocí, además él tenía derecho a la carpeta y a saber de esto”.
Desde entonces Mariana no ha logrado que su proceso de denuncia concluya, Israel se la ha pasado amedrentándola como en cada uno de los episodios antes descritos.
El último contacto físico el 11 de junio de 2017; Israel llego a casa de Mariana, le entregó un celular que misteriosamente Mariana había perdido días atrás, además de advertirle que ya tenía una denuncia por robo y que la metería a la cárcel
Cuando conocí a esta mujer me comprometí a no permitir que fuera una más, que solo se quedara ahí en números, a protegerla y no porque sea una pobre y débil mujer, porque no lo es; simplemente porque ante un gobierno lleno de corrupción, ministerios públicos coludidos con los agentes y comandantes ministeriales, o protegidos por sus “superiores” como es lo obvio, con eso difícilmente se puede pelear; No la juzgue, está salvando su vida, aun contra todo un sistema.

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@FridaGuerrera
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La Columna Rota