El fracaso de AMLO en Oaxaca


Andrés Manuel López Obrador vino a Oaxaca tres días; llegó, vio, y no se convenció. Encontró un partido, Morena, dividido, confrontado, sin bases sociales y muchos líderes que sólo buscan provecho personal, es decir, un enésimo cargo de representación popular.

Y lo que es peor: fue testigo de los pleitos y las traiciones de perredistas, petistas y hasta de los propios morenistas, en su visita a Juchitán, Tehuantepec y Huatulco, por mencionar algunos puntos de su gira de trabajo.
¿Qué sucede en Oaxaca con López Obrador, el hombre que ha propuesto una amnistía a los narcotraficantes, en lugar de combatirlos, encerrarlos en prisión y confiscarles todos sus bienes?
Apenas este martes, el periódico “El Universal” difundió una encuesta en que el ex jefe de Gobierno de la Ciudad de México tiene un 31 por ciento de probables votantes o intención de voto, seguido de un 23 por ciento de Ricardo Anaya y un 16 por ciento de José Antonio Meade (por cierto, quien logró un repunte impresionante cuando apenas tiene menos de una semana de haber sido “destapado”).
En México, a 18 años de aspirar a la Presidencia de la República (lapso en que por cierto no ha informado con precisión de dónde han salido los recursos financieros para tres campañas políticas continuas), López Obrador sin duda trae un arrastre político importante; sin duda que podría dar una sorpresa en 2018.
Pero en Oaxaca las cosas son totalmente distintas. Morena si bien ha tenido un repunte importante, por el efecto de AMLO más que por trabajo político, logró por ejemplo el año pasado ocho diputaciones; se le sumaron tres diputados más y ahora son 11.
No tienen un número distintivo de presidentes municipales pero sí presencia de regidores (as), lo que le permite mantener fuerza política, sobre todo en el Congreso local, poder de decisión y el año pasado encabezó ni más ni menos que la Junta de Coordinación Política, y este año legislativo, la Mesa Directiva, a través de un priista-petista-morenista.
Sin embargo, parece que un poco de las mieles del poder bastó a los morenistas, que no son nada distinto a los priistas, a los panistas, a los perredistas o a los petistas o a cualquier otro partido; todos lucran, todos viven del poder, todos viven del erario y todos anhelan dinero y más dinero.
Ese es el mal que alcanzó en muy corto tiempo a Morena (tan siquiera el PRD fue más discreto y tardó al menos 10 años para desviar su rumbo, es decir, corromperse): las ambiciones materiales.
Hoy, perredistas, coceistas, petistas, priistas, se han sumado de la noche a la mañana a Morena, y de la noche a la mañana también quieren candidaturas; el partido, a su vez, presume “no robar, no mentir y no engañar”, pero hace exactamente lo mismo que los demás institutos políticos.
Uno de los ejemplos más acabados fue el de Juchitán, el pasado martes, donde López Obrador pasó las vergüenzas del rechiflo en contra de la alcaldesa perredista Gloria Sánchez López, quien de ratera y sinvergüenza no pasaba.
En Tehuantepec, lo peor: Salomón Jara Cruz recriminando en pleno mitin a Rosendo Serrano Toledo, por llevarle este gente para gritarle ladrón y corrupto; “esto se acabó, se rompieron los acuerdos que hicimos”, gritó Jara al aún edil de Ixtepec, tras amenazarlo con quitarle dos candidaturas a diputados, que ya le había prometido.
Y en Huatulco, tampoco estuvo mal; gritos, sombrerazos, recriminaciones…
“Me van a dejar hablar sí o no, no vengan aquí a gritar, por favor, el propósito es que vengamos a sacar a México de la pobreza, no la politiquería, el que quiera un puesto que se vaya al mercado”, tuvo que decir López Obrador al frente del micrófono. Por supuesto, nadie le hizo caso y eso fue el acabóse. Un auténtico fracaso la última visita de López Obrador… en pleno proceso electoral. Mal augurio para las elecciones de julio próximo.

 

NIMIEDADES

1.- Karina Barón, la morenista disfrazada que sigue trabajando para Benjamín Robles

 

KARINA BARÓN no oculta su pasado priista ni su ascendencia Ugocepista ni su militancia perredista-petista, leal a Benjamín Robles Montoya. Pero eso le valió un soberano cacahuate a la actual diputada federal por el PRD, quien en lugar de estar legislando, se pasó una semana recorriendo el estado en actividades proselitistas, acarreando gente, previo y después de la vista de AMLO a Oaxaca… y por supuesto no a favor de su partido, sino de Morena. ¿Para qué? Para seguir engañando a los morenistas de que es fiel seguidora del “Peje” pero por la espalda está trabajando para Robles Montoya, al igual que Pavel López, al igual que Jesús Romero López y muchos más.

2.- ¿Hasta cuándo dejará de afectar a la sociedad la Sección 22 del SNTE?

 

Quien tampoco tiene tantita vergüenza es ELOY LÓPEZ HERNÁNDEZ, quien junto con integrantes de su comité ejecutivo, dieron clases a los alumnos de cómo desperdiciar huevos en plena carestía económica, al lanzar de forma masiva este alimento al interior del Congreso. ¿Qué ganaron con ir a protestar contra las comparecencias? Que los funcionarios no rindan cuentas al Legislativo, y por supuesto, más repudio de la sociedad, porque en lugar de la enseñanza a una niñez tan olvidada, su preocupación principal es el relajo, el mitin, el bloqueo, y el dinero a manos llenas.

3.- Germán Cervantes Ayala, el próximo en salir de Oaxaca, tras renuncia de Nuño

 

Con la salida de Aurelio Nuño de la SEP, también quedó marcado el destino de GERMÁN CERVANTES AYALA, tras un gris desempeño en el IEEPO y su fracaso para sostener la Reforma Educativa. Desde hace mucho ha sido desconocido en las mesas de negociación con el magisterio; finalmente se va el funcionario impuesto en el sexenio de Gabino Cué, pero no por “logros” de la Sección 22, sino por ineptitud del funcionario.