Meade ofrece combate frontal contra la corrupción


José Antonio Meade Kuribreña, simpatizante del PRI, se convirtió este domingo en el único precandidato por el tricolor a la Presidencia de la República en registrar de manera oficial su aspiración.

En la sede nacional priista, Meade Kuribreña se describió como un hombre que cree “en el hambre de servicio, no en el hambre de poder”.

Ofreció también un “combate frontal y definitivo a la corrupción. Ni un solo peso al margen de la ley. Ningún privilegio más que el de ser mexicano”.

Y aunque no mencionó a López Obrador, pareció que era el destinatario de algunas de sus palabras.

Sobre todo cuando se dijo “del lado de las víctimas, no de los victimarios”; la víspera, López Obrador propuso amnistía a los victimarios, si las víctimas la otorgan previo diálogo.

“Tenemos que anteponer la paz al conflicto y consolidar una cultura de respeto a la ley. El que siembra odio cosecha soledad”, continuó con las indirectas a su inminente adversario presidencial de Morena.

Frente a la cúpula y militancia priistas que anhelan que haga lo que ellos están seguros que no lograrían, Meade convocó a la unidad y a trabajar para “ganar la presidencia de la República.

“Si bien hay que fortalecer lo que se ha hecho bien, hay también que ser autocríticos y reconocer que hay realidades que nos duelen, que nos ofenden, que nos lastiman, que nos vulneran y que tenemos y vamos a cambiar”.

Los priistas son los primeros en exigir cambios, dijo, porque sienten las fallas, cuando falta seguridad o “la preocupación en los ojos de una madre de familia de que el dinero no alcance”.

Todos los sectores, organizaciones políticas y adherentes, liderazgos estatales y municipales e Ivonne Ortega, la militante rebelde que había anunciado que, contra viento y marea, participaría en el proceso interno de selección del candidato presidencial, se alinearon, en tropel, desde el 27 de noviembre pasado, a la designación del presidente Enrique Peña Nieto.

Para José Fernández Santillán, analista político del Instituto Tecnológico de Monterrey (ITESM), Meade llega a la carrera presidencial “con la fuerza del presidente, como en los viejos tiempos del sistema, del régimen de la Revolución. Y con la fuerza de los tecnócratas. Pero con un PRI subordinado y no muy entusiasmado”.

Con la designación de Meade como precandidato único, aseguró, se regresa a “la vieja usanza del PRI del destape y del dedazo”, a lo que hay que sumar la “declinación” de Ivonne Ortega.

“Estamos viviendo un momento histórico extraño porque hay una sucesión presidencial que repite los usos y costumbres del pasado en una persona que no es priista, sino que pertenece a un grupo que menosprecia al PRI, como el de los tecnócratas”, opinó.

“Los priistas tienen ahora que decir, de dientes para afuera, que reconocen a Meade como su candidato. Es un cuerpo extraño dentro del PRI”, reconoció.

La ventaja de Meade es que es un hombre conciliador y de buen trato, lo que le puede ayudar, dijo, pero que su desventaja es que ha sido formado en los gabinetes, no a cielo abierto.

“Cero conciencia social. Y cuando vea a las masas priistas compuestas por campesinos, obreros, gente precisamente golpeada por el modelo liberal que se ha puesto en marcha desde la época de Carlos Salinas de Gortari, ¿qué va a hacer?”, expresó.

Fernández Santillán agregó que “las contiendas presidenciales tienden a dividirse en dos, no en tres, y más con un frente que parecía prometedor pero que se está desdibujando”, esto en relación con el Frente Ciudadano por México, conformado por el PAN, PRD y MC, que hoy anda en tercer lugar debido a que el panista Ricardo Anaya y el perredista Miguel Ángel Mancera, a quienes se menciona como posibles candidatos presidenciales, no despegan.

El hecho de que por primera vez en su historia de casi 90 años el PRI tenga como seguro a un candidato presidencial no priista, comentó, “es una rareza”.

Antes, señaló, el designado por el dedazo sería el próximo presidente de la República, porque el PRI no tenía contrincante enfrente, pero ahora ya no hay esa seguridad.

“Hoy no es así porque Meade puede ser o no ser el presidente de la República porque hay una contienda democrática, con todos los errores y vicios del proceso de democratización”, detalló.

“Hay por lo menos tres fuerzas: Morena y su candidato Andrés Manuel López Obrador, Meade y falta ver si el frente logra tener un candidato o la contienda será entre dos”, dijo.

En tanto, el especialista en democracia e investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), Nicolás Loza Otero, advirtió que es muy precipitado afirmar que la punta de la contienda del 2018 estará entre Meade y el virtual candidato de Morena, López Obrador, pues aún es necesario esperar la postulación del Frente Ciudadano por México, que —incluso— podría no concretarse.

A su vez, expuso el especialista de la Flacso, existe el factor de los independientes y se debe permanecer atentos a si alguno de los que presentó registro alcanza a aparecer en las boleta electoral.

Ante una ciudadanía que muestra signos antipartidistas, particularmente antipriistas, el PRI hizo “una jugada maestra” al optar por un candidato sin militancia y con experiencia política.

De acuerdo con Loza Otero, bajo este escenario pareciera que Meade tiene gran potencial de crecimiento; sin embargo, ello no puede asegurarse “hasta que no tengamos claro quién será el candidato del Frente o del PAN y PRD y hasta ver quién llegará a la boleta como independiente y cómo la gente va decantando sus preferencias”.

La Comisión Nacional de Procesos Internos del PRI, dictaminó que José Antonio Meade cumplió con los requisitos y cuenta con el prestigio y fama pública necesaria para el reconocimiento y aceptación que lo colocan en las mejores condiciones de competitividad para ganar la próxima elección presidencial.

Con ello, el exsecretario de Hacienda y Crédito Público se convirtió en el primer ciudadano sin partido, aspirante a la Presidencia de por el Revolucionario Institucional.

El dictamen será presentado a los integrantes de la Convención Nacional para la Elección.

Más tarde, en su primera actividad privada como precandidato del PRI a la Presidencia, José Antonio Meade comió con gobernadores priistas y del PVEM.

Crónica

DESDE TEMPRANO PRIISTAS LO ESPERABAN

LLEGA ENTRE SELFIES Y ABRAZOS

No salió de la maquinaria del PRI, que le organizó la tradicional fiesta del priismo nacional de cara a una elección presidencial. José Antonio Meade Kuribreña ya es precandidato único por el tricolor y recibió de militantes y la cúpula partidista el espaldarazo para tratar de alcanzar la silla del Ejecutivo federal el próximo año.

Desde las primeras horas del domingo, militantes del PRI se dieron cita en el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), donde esperarían al exsecretario de Estado. No marcaban las 9:30 de la mañana y el acceso peatonal había cerrado; nadie podía entrar o salir.

Al interior del CEN el registro de Pepe Meade recordaba a una fiesta popular donde se ofrece espectáculo y música.

Las bases del corporativismo priista, militantes, gobernadores y secretarios de Estado aguardaban con arengas y matracas a quien contenderá por la Presidencia del país. Acompañado por su esposa Juana, el aspirante llegó a la explanada al filo de las 11:30 y aunque había espacios en las zonas altas de las gradas dispuestas para los asistentes, Meade Kuribreña tardó más de una hora en recorrer los casi 500 metros que existían hasta el templete donde la Comisión Nacional de Procesos Internos lo esperaba.

Entre selfies, besos, abrazos y palmadas, Meade recibió arropo. Lo llamaban “Pepe, un hombre sensible”; “Pepe (...) la mejor opción” y coreaban “Pepe Meade”, “Pepe Meade”. A las 12:30, faltando sólo media hora para el tiempo límite de registro, el aspirante aceleró el paso para concluir el trámite minutos después.

Desde las primeras filas le aplaudían los secretarios de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; de Salud, José Narro; de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray; y de Educación Pública, Aurelio Nuño, todos, en su momento, “tapados presidenciales” por sus anhelos de ser el candidato.

Se encontraban asimismo la diputada con licencia, Ivonne Ortega, quien desde inicios del año en curso manifestó su interés por contender por la candidatura presidencial, pero que el viernes pasado, por “lealtad” al partido, determinó no participar en una elección interna y otorgar su respaldo a Meade.

EL DATO

El presidente nacional del PAN, Ricardo Anaya declaró que antes del 14 de diciembre, fecha límite que tienen los partidos para informar al INE el registró de sus alianzas, habrá coalición electoral para formar el Frente Ciudadano por México.

“El Frente Ciudadano por México está más fuerte y vivo que nunca”, aseguró mediante un pronunciamiento el militante líder panista.

Al detallar que la fecha límite para registrar el convenio de coalición es el 14 de diciembre, añadió que este ejercicio democrático y señaló que tanto el PAN, como el PRD y Movimiento Ciudadano continúan trabajando para consolidar el Frente.

“Los tres partidos que integramos el Frente Ciudadano por México somos democráticos y estamos trabajando con altura de miras para construir un mejor futuro”, aseguró Anaya.

Asimismo, dijo que no hay duda de la concreción de la coalición electoral y confió que con ello, ganarán las elecciones presidenciales del 2018.