¿Puedes cambiar el sabor de tus propios fluidos corporales?


Investigamos si es cierto que algunos alimentos como la piña pueden endulzarlos.

Este texto que publicó originalmente en Tonic, nuestra plataforma dedicada a la salud.

En la preparatoria, escuché una vez que un compañero de clase presumía haberle hecho sexo oral a su novia. “Ella bebió una Pepsi justo antes de empezar y cuando la estaba lamiendo, juro que pude probar un toque de refresco”, dijo. Mis ojos se agrandaron al preguntarme a qué sabía yo.

Resulta que no tengo un sabor particular, al menos según una antigua pareja. “¿Así que tengo un gusto a agua? ¿a agua mineral? Estaba decepcionada. A pesar de que no bebo refresco, también quería tener un sabor refrescantemente dulce y efervescente.

“Cada mujer tiene una flora normal diferente, o un conjunto de bacterias específicas de su cuerpo”, dice Chandra Adams, una ginecóloga con sede en Florida. “No todas las bacterias producen olores, así que puede ser saludable sin importar si el olor o el sabor son agradables [o dulces]”.

No hay muchos estudios sobre la correlación entre la dieta y el sabor del fluido vaginal, pero internet está plagado de testimonios personales y anécdotas, sin mencionar las letras de canciones. (Rick Ross jura que la piña en cubitos hace que su chica sepa mejor).

No se ha realizado un estudio oficial sobre fluidos sexuales porque hay demasiadas variables que harían que los resultados no fueran confiables, dice Abraham Morgentaler, un médico radicado en Boston. Por ejemplo: ¿Quién realiza la prueba de olor y sabor en el estudio? Determinar un sabor específico de líquido vaginal o semen puede ser difícil porque el gusto y el olor son subjetivos; varían de persona a persona. Morgentaler también señala que el riesgo de transmisión de infecciones dificultaría la financiación de un estudio de este tipo.

En vista de la ausencia de investigaciones al respecto, esto es lo que sabemos: El fluido vaginal está compuesto de una mucosidad secretada por el cuello uterino, células, bacterias buenas y trasudado: sangre filtrada llena de polisacáridos, que contribuyen a la viscosidad y espesor necesarios para la lubricación.

Y puesto que los polisacáridos y la fructosa son básicamente carbohidratos con múltiples moléculas de azúcar, ¿podría una dieta rica en azúcares complejos hacer que estos líquidos sexys tengan un mejor sabor?

El primer punto en contra de esta teoría: No todos los “azúcares” son dulces. “Los alimentos más altos en polisacáridos son panes, pastas, papas y arroz”, dice Adams. “Comer altas concentraciones de estos alimentos también puede afectar el olor y el sabor de los fluidos vaginales, ya que podrían alimentar a las bacterias que producen olores”.

Por otro lado, casi no he escuchado hablar de cómo los hombres alteran su dieta para endulzar su semen de la misma manera en que las mujeres han invertido su tiempo y energía en sus fluidos. ¿Los hombres no son tan vocales al respecto?

“[Las mujeres] que han comentado me dijeron que yo sabía muy bien, siempre he recibido cumplidos”, cuenta Kahlil H., un blogger de 28 años. Aunque él y sus amigos no necesariamente hablan de cómo mejorar proactivamente su sabor, todos conocen el mito de la fruta. Su grupo de expertos —aunque también activos— aficionados coinciden en que si bien no parece haber una solución rápida, si reciben un comentario de que su semen sabe rancio, lo más probable es que sólo necesiten llevar una dieta más saludable.

Adams afirma que comer abundante fruta de forma regular mantendrá el pH normal del semen y disminuirá el potencial de presentar un sabor a “blanqueador”. Sin embargo, para los hombres que van de compras a su mercado local para emprender este noble esfuerzo, no va a “endulzar” el sabor. También advierte que una dieta demasiado rica en polisacáridos es en realidad perjudicial para los hombres, ya que puede aumentar el crecimiento de la cándida (también conocida como levadura).

“Un aumento en la disponibilidad de estos azúcares lleva al crecimiento patológico de la cándida, la cual puede causar una infección por levaduras”, explica Adams. “Los hombres pueden adquirir una infección por levaduras por tener sexo con una mujer que ya padece una, o pueden desarrollar su propia infección. Sus síntomas son similares a los de las mujeres: sensación de ardor, picazón y/o una descarga gruesa y grumosa. Estos síntomas son más frecuentes en hombres que no están circuncidados”.

Pero de vuelta a mis partes. Se ha demostrado que el consumo de alimentos específicos puede ser benéfico para varias partes del cuerpo de la misma manera en que el hierro de la col rizada puede ayudar a los glóbulos rojos y el calcio puede ser esencial para los dientes fuertes. Pregunté acerca de un superalimento para los fluidos corporales; uno que aumente la salud general lo suficiente como para que sea un prado de magnolias allá abajo.

“Esta parte del cuerpo funciona muy bien por sí misma. La vagina ha evolucionado para cuidar bien de sí misma, y generalmente no necesita ninguna ayuda adicional”, dice Morgentaler. Una dieta equilibrada sin duda ayudará, pero no hay ningún alimento mágico que te ayude en la forma en que imagino, aclara.

Puesto que no hay información concreta que demuestre si la piña —o cualquier alimento, para el caso— puede endulzar el sabor de los fluidos sexuales, ¿cómo es posible que tantas parejas hayan elogiado sus efectos? Stephen Snyder, terapeuta sexual radicado en Nueva York, tiene una teoría: “El efecto placebo”, dice, “tiende a ser fuerte cuando se trata de sexo”.

En otras palabras, si tu pareja piensa que la piña puede hacer que sepas más dulce, decirle que acabas de comerla podría ser lo único que necesitas para convencerla.

SHANNON THOMAS